La Bombonera empujó, Boca Juniors buscó por todos los caminos y hasta tuvo un hombre más durante buena parte del segundo tiempo, pero nada alcanzó para evitar el golpe. Vasco da Gama aprovechó una falla defensiva, encontró la ventaja y después, con 10 jugadores, resistió la embestida del “Xeneize”. El 1 a 0 dejó al equipo de Rodolfo Arruabarrena contra las cuerdas y con una misión exigente: deberá hacerse fuerte en Brasil para revertir el resultado y mantener vivo el sueño de llegar a la final de la Copa Sudamericana.

Fallo a favor de Vasco da Gama: el Maracaná será la sede de la revancha ante Boca por la Sudamericana

El partido tuvo un comienzo intenso, con un conjunto brasileño dispuesto a aprovechar los espacios. A los cuatro minutos, Bruno Duarte da Silva capitalizó un despeje defectuoso y sacó un remate cruzado desde las inmediaciones del área. Álvaro Montero respondió con una buena intervención y mandó la pelota al córner. Boca intentó contestar, aunque le costó encontrar claridad en los metros finales. A los 21’, Flores ganó en velocidad, pero su derechazo se marchó desviado.

Tres minutos después llegó el golpe que condicionó el desarrollo. Lautaro Di Lollo despejó mal y Adson no perdonó. Después de un centro de Carlos Gómez, el atacante se anticipó a Jagger Herrera en la puerta del área chica y conectó un cabezazo cruzado que terminó en la red. Vasco da Gama encontró la ventaja y obligó a Boca a correr desde atrás durante el resto de la noche.

El local tuvo una oportunidad importante antes del descanso. A los 45’, Leandro Lozano ganó de cabeza y estuvo cerca de establecer la igualdad, pero su remate se perdió a pocos metros del arco. Boca había encontrado una vía para inquietar al rival, aunque la falta de precisión volvió a jugarle en contra.

Boca empató 2-2 con Instituto en Córdoba: polémicas, errores y una reacción inmediata de Merentiel

El segundo tiempo arrancó con un susto mayúsculo para el “Xeneize”. A los ocho minutos, Paulo Henrique superó a Blanco, le ganó en velocidad a Herrera y buscó ajustar su remate, que pasó a centímetros del arco.

La respuesta llegó inmediatamente. A los nueve minutos, Blanco envió un centro cerrado que pegó en el palo. El equipo de Rodolfo Arruabarrena comenzaba a mostrar mayor decisión, pero todavía necesitaba transformar esa búsqueda en un gol que cambiara el ánimo y el resultado.

A los 14’, Herrera anticipó a todos tras otro centro de Blanco y conectó un cabezazo que salió cerca de los tres palos. Un minuto después, Villa probó con un potente zurdazo y obligó a Jardim a intervenir para enviar la pelota al tiro de esquina.

Boca y River ya tienen fecha y horario confirmados para el Superclásico: cuándo se juega

La expulsión de Carlos Gómez, a los 19’ modificó el escenario. El futbolista fue amonestado por impedir la ejecución de un tiro libre, protestó y empujó al árbitro Piero Maza. El juez le mostró la segunda amarilla y luego la roja. Con un hombre más, Boca se lanzó definitivamente al ataque y encontró más espacios. El empate estuvo cerca a los 23’, cuando Enner Valencia cabeceó desviado. Tres minutos después, Ascacíbar sacudió un derechazo desde afuera del área que se estrelló en el travesaño. Villa volvió a intentarlo a los 27’, pero su remate de zurda se fue por encima del arco. Las ocasiones se sucedían y la igualdad parecía cada vez más cercana.

A los 29’, la pelota recorrió el área chica después de un buscapié de Blanco, pero ni Merentiel, ni Valencia ni Flores alcanzaron a desviarla. Fue otra muestra de la falta de eficacia que acompañó al equipo durante la noche. Vasco resistía y Boca, pese a la superioridad numérica, chocaba contra sus propias limitaciones para definir.

En el tiempo adicionado, Renan bloqueó un remate de Merentiel a la altura del punto penal. Después, Valencia y Ángel Romero también dispusieron de oportunidades para rescatar un empate que nunca llegó.

La derrota dejó a Boca con las manos vacías en su casa y con la obligación de cambiar la historia lejos de su gente. En Brasil necesitará aprovechar las ocasiones que genere, reducir los errores defensivos y sostener la intensidad durante los 90 minutos. La serie sigue abierta, pero el margen se achicó. El “Xeneize” deberá demostrar que todavía tiene argumentos para llegar a la final.